La respuesta corta
Es legal y no hace falta ninguna licencia. La Ley 13/2011 regula las actividades de juego en las que se arriesga una cantidad de dinero sobre un resultado incierto a cambio de un premio. Si no se apuesta dinero y el premio no es dinero ni convertible en dinero, no estás organizando juego: estás organizando entretenimiento.
Las tres condiciones
Uno: se juega con billetes o fichas de atrezzo sin valor económico. Nadie compra fichas con dinero real, ni siquiera de forma indirecta a través del precio de la entrada.
Dos: no se entregan premios en metálico ni canjeables por metálico. Un regalo, un viaje o una cena que pone la empresa están bien. Una tarjeta regalo de 500 € ya empieza a ser discutible.
Tres: se dice claramente. En la invitación y en la propia sala. Cuesta una línea y evita malentendidos.
El problema real no es el legal, es el publicitario
Google Ads y Meta clasifican la palabra «casino» dentro de juegos de azar y apuestas, un sector con certificación previa y restricciones en España. El filtro automático lee la palabra antes que el contexto, y de vez en cuando para un anuncio de un casino de atrezzo.
Se resuelve teniendo la aclaración visible en la página de destino. Es literalmente lo que pide el revisor cuando reclamas.
Y si es para recaudar fondos
Ahí hay que hilar más fino. Vender fichas para recaudar convierte la aportación en algo parecido a una apuesta. La fórmula limpia es la entrada solidaria: se paga por entrar al evento, los billetes de juego se entregan gratis con la entrada y el premio no es dinero.
Lo tenemos escrito en nuestro aviso legal, por si necesitas enseñárselo a alguien de vuestra asesoría.
Haz números con tu evento. Invitados, ciudad y mesas: la cifra sale al momento.